Novedades
Bienvenidos Divino Amore
Cuando Dios quita, Dios da
¿Por qué ahora? ¿Por qué a mí? Buscamos explicaciones y agarraderas.
Llamamos al cielo y encontramos un silencio extraño, como si nuestra voz no fuera escuchada.
Ocurrió eso que tanto temíamos. Perdimos a un ser querido. Terminó una amistad que nos llenaba de gozo. Llegó la hora del despido. Se estropeó un aparato que tanto nos gustaba. Iniciaron los síntomas de una enfermedad que buscamos mantener lejos desde hace años.
Evangelio semanal
SUBIR AL CIELO… Y VOLVER
1.- El mismo Jesús que os ha dejado para subir al cielo volverá como le habéis visto marcharse. Podríamos empezar recordando los conocidos versos de fray Luis de León, en su oda a la Ascensión: ¿Y dejas, Pastor santo, tu grey en este valle hondo, escuro, con soledad y llanto; y tú, rompiendo el puro aire, te vas al inmortal seguro?... Cuán pobres y cuán ciegos, ¡ay!, nos dejas. No hay duda que los discípulos de Jesús, que se habían sentido siempre tan protegidos y seguros con la presencia del Maestro, se quedaron ahora tristes y afligidos.














